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Isaac Hernández: el tapatío que llevó el ballet mexicano a los escenarios más importantes del mundo

  • Foto del escritor: heyjaliscoo
    heyjaliscoo
  • 19 may
  • 2 min de lectura

Desde un patio en Guadalajara hasta los teatros más prestigiosos del planeta, la historia de Isaac Hernández se ha convertido en uno de los mayores orgullos culturales de México.

Nacido en Guadalajara el 30 de abril de 1990, Isaac creció en una familia de bailarines encabezada por Héctor Hernández y Laura Fernández. Su formación comenzó lejos de las academias de lujo: practicaba ballet junto a sus hermanos sobre una barra improvisada en el patio de su casa, donde su padre le enseñó disciplina, técnica y amor por el arte.

A temprana edad comenzó a destacar en competencias internacionales, ganando importantes reconocimientos que le abrieron las puertas de escuelas y compañías de ballet en el extranjero. Gracias a una beca, se trasladó a Filadelfia para continuar su formación en The Rock School for Dance Education, iniciando así una carrera que lo llevaría a escenarios de talla mundial.

Su trayectoria incluye compañías legendarias como el San Francisco Ballet, el Dutch National Ballet, el English National Ballet y el American Ballet Theatre, convirtiéndose en uno de los pocos mexicanos en alcanzar el rango de bailarín principal en estas instituciones.


En 2018 hizo historia al convertirse en el primer mexicano en ganar el Benois de la Danse, considerado el máximo reconocimiento internacional del ballet y conocido como “el Oscar de la danza”. El premio fue otorgado en el Teatro Bolshoi de Moscú gracias a sus interpretaciones en producciones como Don Quijote y La Sylphide.


Además de su carrera en los escenarios, Isaac ha impulsado proyectos culturales en México como Despertares, una plataforma creada para acercar la danza y las industrias creativas a jóvenes artistas mexicanos mediante talleres, becas y espectáculos internacionales realizados en Guadalajara.

Con el paso de los años, Isaac Hernández se convirtió en mucho más que un bailarín de élite. Para muchos jóvenes mexicanos representa una prueba de que el talento, incluso nacido lejos de los grandes centros culturales del mundo, puede conquistar cualquier escenario con disciplina y perseverancia.

 
 
 

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