Video Centro y Blockbuster: cuando elegir una película era todo un ritual
- heyjaliscoo
- 12 ene
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Hubo un tiempo en que ver una película empezaba mucho antes de darle play. Empezaba en la fila, entre estantes llenos de cajas de plástico, con el olor a alfombra y la duda eterna: ¿comedia, acción o terror? En Guadalajara —y en muchas ciudades— nombres como Video Centro y Blockbuster marcaron esa época dorada del cine en casa.
Ir a Video Centro era parte de la rutina del fin de semana. Era el lugar de confianza del barrio, donde el encargado ya te conocía y te recomendaba “una buena”. Ahí estaban las novedades, pero también esas películas que nadie más buscaba y que terminaban siendo joyas inesperadas. Salías con el VHS o DVD bajo el brazo y la emoción de llegar rápido a casa.
Blockbuster, en cambio, se sentía como un evento. Pasillos amplios, letreros azules, estrenos al frente y videojuegos que tentaban a chicos y grandes. Era el plan completo: recorrer el local, pelear por la última copia disponible y resignarse cuando solo quedaban las películas “rentadas”. Y sí, todos vivimos el estrés de las fechas de entrega y las multas.
Ambos lugares compartían algo que hoy parece lejano: la experiencia física del cine. Elegir una película implicaba tiempo, decisión y expectativa. No había algoritmos ni recomendaciones automáticas; había carátulas, reseñas impresas y conversaciones familiares.
Hoy, con plataformas digitales y catálogos infinitos, Video Centro y Blockbuster viven en la memoria colectiva. Nos recuerdan que el cine también fue encuentro, espera y emoción compartida. Porque hubo una época en la que la noche de películas empezaba saliendo de casa… y eso, para muchos, nunca se olvida.




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