Tejuino Don Marcelino: más de 70 años refrescando la tradición tapatía
- heyjaliscoo
- 3 jul
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El tejuino es mucho más que una bebida refrescante; es uno de los sabores que mejor representan a Guadalajara. Y si hay un lugar que se ha convertido en leyenda alrededor de esta tradición, ese es Tejuino Marcelino, un negocio familiar que desde hace más de siete décadas ha conquistado a generaciones de tapatíos y visitantes con una receta que prácticamente no ha cambiado desde sus inicios.
Todo comenzó en 1955, cuando Manuel Ornelas Gómez, mejor conocido como Don Marcelino, dejó atrás su trabajo como minero para dedicarse a vender tejuino en las calles de Guadalajara. La receta la aprendió de su tío Refugio y, armado únicamente con una bicicleta y una olla de peltre, comenzó a recorrer el barrio de Capilla de Jesús ofreciendo esta ancestral bebida de maíz fermentado.
El nombre tiene una historia curiosa. Inspirado por la popular película y canción "Marcelino, pan y vino", bautizó así su pequeño negocio. Con el tiempo, los clientes comenzaron a llamarlo simplemente Don Marcelino, un apodo que terminó convirtiéndose en una de las marcas gastronómicas más queridas de Guadalajara.
En la década de los sesenta, el negocio encontró su hogar definitivo en el Mercado IV Centenario, conocido también como el Mercado de la Capilla de Jesús o Mercado San Felipe, donde continúa atendiendo a cientos de personas cada semana. Hoy, la tradición sigue viva gracias a sus hijos y familiares, quienes conservan la receta original que hizo famoso al establecimiento.
La bebida mantiene la esencia del tejuino tradicional jalisciense: maíz amarillo nixtamalizado, piloncillo y un proceso natural de fermentación, servido bien frío con nieve de limón, jugo de limón y una pizca de sal. El resultado es un equilibrio perfecto entre lo dulce, lo ácido y lo refrescante, una combinación que para muchos define el sabor de Guadalajara.
Más allá de su fama, Don Marcelino representa el valor de los negocios familiares que han sabido conservar las tradiciones culinarias de Jalisco. No es raro encontrar largas filas de turistas y habitantes de la ciudad que llegan buscando probar uno de los tejuinos más famosos del estado, recomendado incluso por la propia comunidad tapatía como una parada obligatoria.
Quienes deseen conocer este ícono gastronómico pueden visitarlo en Calle Joaquín Angulo 819, colonia Artesanos, muy cerca del tradicional barrio de Capilla de Jesús, donde continúa sirviendo la bebida que ha refrescado a Guadalajara durante más de 70 años.
Tejuino Marcelino
Porque hay sabores que no pasan de moda. Y en Jalisco, hablar de tejuino es hablar de Don Marcelino, un nombre que se convirtió en parte de la historia gastronómica de la ciudad.




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