Las momias del Panteón de Atemajac: el misterio silencioso del norte de Guadalajara
- heyjaliscoo
- 2 dic 2025
- 2 Min. de lectura

En el corazón de Atemajac del Valle, entre calles tranquilas y el ir y venir cotidiano, existe un rincón lleno de historia, leyendas y un toque de misterio que pocos conocen: las momias del Panteón de Atemajac, uno de los secretos mejor guardados del norte de Guadalajara.
Aunque no son tan famosas como las momias de Guanajuato, estas momificaciones naturales han llamado la atención de investigadores y curiosos durante décadas. Al igual que en otros panteones antiguos, las condiciones del subsuelo —seco, arcilloso y con poca humedad— hicieron posible que algunos cuerpos se conservaran de manera sorprendente, generando ese fenómeno que mezcla lo científico con lo inquietante.
🪦 Un panteón con historia
El Panteón de Atemajac es uno de los cementerios tradicionales de la ciudad, con tumbas que datan de mediados del siglo XX. Durante exhumaciones programadas, trabajadores del lugar descubrieron que ciertos cuerpos no se habían descompuesto como se esperaba, sino que habían quedado momificados, conservando piel, tejidos e incluso vestimenta.
Con el tiempo, este hallazgo generó curiosidad entre vecinos y visitantes, convirtiéndose en un tema local que pasa de generación en generación.
👻 Entre mito y realidad
Alrededor de estas momias se han tejido historias populares: desde relatos de veladores que escuchaban pasos nocturnos, hasta personas que afirmaban ver sombras recorrer las calles del panteón. Aunque son solo leyendas urbanas, forman parte de la identidad del barrio y alimentan su encanto misterioso.
🔍 Un recordatorio cultural
Más allá del morbo, las momias del Panteón de Atemajac representan un testimonio del pasado tapatío: de sus antiguas prácticas funerarias, de las familias que vivieron en esta zona y de los fenómenos naturales que ocurren sin necesidad de laboratorios ni vitrinas.







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