Las piedras de Ojuelos: ¿rastros de extraterrestres en Jalisco o uno de los grandes engaños del misterio?

¿Y si hace miles de años los antiguos habitantes de Jalisco hubieran tenido contacto con seres de otros planetas? Esa es la pregunta que durante años ha rodeado a las llamadas piedras de Ojuelos, un conjunto de figuras talladas que se hicieron famosas por mostrar supuestos extraterrestres, naves espaciales y escenas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción.
La historia comenzó a ganar notoriedad alrededor de 2012, cuando habitantes de Ojuelos de Jalisco aseguraron encontrar piezas de piedra y cerámica en los alrededores del Cerro del Toro. Los objetos presentaban rostros de ojos grandes, cabezas alargadas, figuras humanoides y representaciones que sus promotores relacionaron con visitantes de otros mundos.
Piedras con extraterrestres, naves y civilizaciones antiguas
Las imágenes difundidas de estas piezas llamaron la atención por su peculiar iconografía. Algunas parecían representar a seres humanos frente a figuras extraterrestres; otras mostraban objetos circulares interpretados como platillos voladores y símbolos que sus promotores asociaron con culturas antiguas.
Entre las versiones más difundidas se hablaba de cientos e incluso miles de piezas, además de supuestos cráneos de seres desconocidos. También se llegó a relacionar el conjunto con una civilización perdida llamada Aztlán y con un posible contacto extraterrestre ocurrido hace miles de años.
La historia llamó la atención de investigadores y divulgadores del fenómeno OVNI. Jaime Maussan, a través de su programa Tercer Milenio, contribuyó a popularizar las piezas alrededor de 2015, presentándolas dentro de las teorías sobre antiguos astronautas y posibles encuentros entre civilizaciones humanas y seres de otros mundos. El investigador español Juan José Benítez también retomó el tema en su libro La cara oculta de México.
¿Qué dice el INAH sobre las piedras de Ojuelos?
La historia tiene un giro importante: las autoridades arqueológicas mexicanas no reconocieron estas piezas como vestigios prehispánicos auténticos.
En 2015, la arqueóloga Ana María Pelz Marín, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), señaló que los objetos no contaban con una procedencia arqueológica comprobable y que sus grabados mezclaban elementos de distintas culturas, como la mexica, olmeca y maya, además de figuras asociadas con extraterrestres.
El instituto también indicó que no existía registro arqueológico que respaldara una relación entre el supuesto sitio del Cerro del Toro y seres extraterrestres. Aunque en la región sí hay vestigios prehispánicos, como puntas de flecha, pinturas rupestres y fragmentos de cerámica, eso no valida la autenticidad de las piedras alienígenas.
La falta de excavaciones documentadas, contexto estratigráfico y estudios independientes que acrediten su antigüedad es uno de los principales problemas de estas piezas. Por ello, la interpretación extraterrestre nunca obtuvo respaldo de la arqueología institucional.
El misterio resurge con nuevos supuestos hallazgos
A pesar de las críticas, el tema no desapareció. En 2025, dos investigadores europeos, Alberto Donini y Tomas Hrico, afirmaron haber encontrado tres nuevos objetos cerca del Cerro del Toro: dos de piedra y uno de terracota.
En un informe publicado posteriormente, presentaron fotografías y resultados que, según su interpretación, respaldarían la antigüedad de algunas piezas y la posibilidad de contactos entre antiguos habitantes de México y entidades de otros mundos.
Sin embargo, sus conclusiones pertenecen a una línea de investigación alternativa y no constituyen una validación arqueológica independiente del fenómeno. La publicación también reconoce que el propio INAH ya había manifestado que no existían registros que acreditaran la supuesta conexión extraterrestre en la zona.
¿Evidencia extraterrestre o artesanía contemporánea?
Las piedras de Ojuelos se encuentran en una zona donde sí existen vestigios de antiguas culturas, pero hasta ahora no hay pruebas arqueológicas verificadas que permitan afirmar que representan un contacto extraterrestre ocurrido hace miles de años.
Para algunos entusiastas de la ufología, siguen siendo piezas que merecen investigación; para la postura arqueológica institucional, no cuentan con los elementos necesarios para ser consideradas objetos prehispánicos auténticos.
Lo cierto es que este caso convirtió a un municipio de Los Altos de Jalisco en protagonista de una de las historias más llamativas del misterio mexicano: una colección de piedras que, dependiendo de quién las mire, puede parecer un mensaje de otra civilización o una representación moderna creada para alimentar nuestra fascinación por los extraterrestres.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que estas piezas merecen una investigación más profunda o que las piedras de Ojuelos son un ejemplo de cómo una historia extraordinaria puede convertirse en leyenda?




Comentarios