Maíz de Jalisco: raíz, milpa y sabor que nos define
- heyjaliscoo
- 25 dic 2025
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En Jalisco, hablar de maíz es hablar de identidad, de campo, de cocina y de comunidad. Este grano milenario no solo es la base de la alimentación, sino uno de los pilares culturales y productivos del estado, presente tanto en las mesas urbanas como en las milpas que pintan de verde el paisaje rural.
El cultivo del maíz en Jalisco se realiza principalmente bajo el sistema tradicional de milpa, donde convive con frijol, calabaza y chile, aunque también existen esquemas tecnificados y de riego en zonas de alta producción. La siembra suele comenzar con la temporada de lluvias, aprovechando el temporal, aunque en regiones con infraestructura agrícola se producen hasta dos ciclos al año.
Entre los tipos de maíz que se cultivan destacan el maíz blanco, fundamental para la elaboración de tortillas, pozole, tamales y antojitos; el maíz amarillo, más asociado a forrajes y consumo industrial; y variedades criollas como el azul, rojo y pinto, muy valoradas por su sabor, resistencia y uso en cocina tradicional. Estas semillas nativas son resguardadas por comunidades campesinas que mantienen vivas prácticas ancestrales.
Las regiones más productoras de maíz en Jalisco se concentran en Los Altos, Ciénega, Sur, Valles y parte del Centro. Municipios como Tepatitlán, Arandas, Zapotlán el Grande, La Barca y Ameca destacan por su aportación al campo maicero. Cada zona aporta condiciones distintas de suelo y clima, lo que enriquece la diversidad del grano.
Más allá de cifras y hectáreas, el maíz en Jalisco representa trabajo, tradición y futuro. Desde la tortilla recién hecha hasta el elote en la esquina, este grano sigue siendo el corazón que late en la tierra jalisciense. 🌽







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