Miel de Zapotlán el Grande: el dulce trabajo detrás de las colmenas

Cuando pensamos en los productos que identifican a Jalisco, probablemente vienen a la mente el tequila, el mariachi, las berries o el agave. Pero en el sur del estado hay otro producto que también tiene mucho que contar: la miel de abeja de Zapotlán el Grande.
Con Ciudad Guzmán como cabecera municipal, Zapotlán el Grande se encuentra entre los principales municipios productores de miel de Jalisco. De acuerdo con datos estatales, en 2021 registró alrededor de 399 toneladas de miel, dentro de una entidad que produce cerca de 6 mil toneladas al año.
Y detrás de cada frasco hay mucho más que abejas y flores.
Una actividad con historia
La apicultura se ha desarrollado durante años como una actividad productiva en la región Centro-Sur de Jalisco. Estudios sobre la cadena de valor de la miel han incluido a productores de Zapotlán el Grande y municipios vecinos como Zapotiltic y Zacoalco de Torres, identificando una red que va desde quienes mantienen las colmenas hasta quienes procesan y comercializan el producto.
En Zapotlán, además, se han impulsado acciones para fortalecer al sector, desde la organización de productores hasta proyectos relacionados con la reforestación con plantas melíferas, es decir, especies vegetales que proporcionan alimento a las abejas.
Esto importa porque hablar de miel también es hablar de biodiversidad.
¿De dónde sale el sabor?
La miel no sabe igual en todos lados. Su color, aroma, textura y sabor dependen, entre otros factores, de las flores que visitan las abejas y de la vegetación disponible en la zona. Por eso, las características de una miel pueden cambiar incluso entre regiones cercanas.
En el caso de Zapotlán, su producción forma parte de una actividad agroalimentaria que conecta al campo con los mercados locales y regionales.
Y sí: además de ponerle una cucharada al té o al pan, la miel también puede convertirse en otros productos derivados, algo que productores de la región han mostrado en actividades y encuentros dedicados a la apicultura.
Un producto que depende de las abejas
La importancia de la apicultura no termina en el frasco de miel. Las abejas cumplen un papel fundamental en la polinización y, por ello, cuidar sus poblaciones también implica cuidar los ecosistemas y las plantas de las que depende buena parte de la producción agrícola.
Por eso, en Zapotlán el Grande la miel representa una combinación interesante: campo, economía, biodiversidad y tradición productiva.
Así que la próxima vez que pases por Ciudad Guzmán y encuentres miel producida en la región, recuerda que ese frasco contiene mucho más que algo dulce: es el resultado de una cadena de trabajo que comienza entre flores, colmenas y productores del sur de Jalisco.
Porque sí, Jalisco también se reconoce por su miel. Y una buena parte de ese sabor viene de Zapotlán.




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