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Pedro Páramo, la lectura que sigue resonando en Jalisco

  • Foto del escritor: heyjaliscoo
    heyjaliscoo
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

En el marco del Día Mundial del Libro, la invitación a leer Pedro Páramo cobra un sentido especial en Guadalajara, una ciudad profundamente ligada a la literatura y a la memoria cultural de México.

Publicada en 1955 por Juan Rulfo, esta obra es considerada una de las novelas más importantes de la literatura latinoamericana. Su historia, ambientada en el mítico pueblo de Comala, mezcla realidad y fantasmas en una narrativa que rompe con lo tradicional. Aquí, los muertos hablan, los recuerdos pesan y el silencio también cuenta historias. Leer Pedro Páramo no es solo seguir una trama, es entrar a un universo donde el tiempo y la vida se desdibujan.

La conmemoración del libro en este contexto no es casual. Cada 23 de abril, el mundo celebra la lectura como una forma de encuentro, reflexión y libertad. En Guadalajara, esta fecha se vive con actividades que invitan a redescubrir obras fundamentales y a acercarse a la literatura desde distintos espacios.

Uno de esos lugares es la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz, un recinto emblemático ubicado en el corazón del Centro Histórico. Este edificio, que alguna vez fue templo, hoy es un punto de encuentro para lectores, estudiantes y curiosos. Su arquitectura sobria y su historia lo convierten en el escenario perfecto para actividades culturales como lecturas colectivas, presentaciones y charlas.

Leer Pedro Páramo en un espacio así tiene otro peso. No es lo mismo leerlo en cualquier lugar que hacerlo rodeado de historia, en una ciudad que respira cultura y que reconoce en Rulfo una de sus voces más profundas.

Más que una invitación, este tipo de eventos son un recordatorio: los libros siguen vivos cada vez que alguien los abre. Y hay historias, como la de Comala, que nunca dejan de hablar.

Porque en Guadalajara, la literatura no solo se lee…se vive entre sus calles, sus recintos y su memoria. 

 
 
 

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