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Rincones jaliscienses en la lucha por la Independencia

  • Foto del escritor: heyjaliscoo
    heyjaliscoo
  • 17 sept 2025
  • 2 Min. de lectura

Hablar de la Independencia de México es hablar también de Jalisco. Nuestro estado fue escenario de batallas, decisiones y personajes que dejaron huella en la historia nacional. A lo largo del territorio, varios lugares guardan la memoria viva de aquellos años de lucha y resistencia.

Cuando Miguel Hidalgo llegó a Guadalajara en 1810, convirtió a la ciudad en sede del movimiento insurgente. Aquí promulgó la abolición de la esclavitud, un acto histórico que resonó en todo el país. El Palacio de Gobierno, con sus murales de Orozco, recuerda ese momento de valentía y justicia social.


Muy cerca de la capital tapatía, San Pedro Tlaquepaque fue refugio de insurgentes y escenario de choques con las tropas realistas. Sus calles empedradas y casonas antiguas guardan la memoria de conspiradores que hallaban ahí apoyo popular: comida, caballos y escondites para continuar la lucha. Hoy, pasear por el Andador Independencia o el Parián es también recorrer la historia de un pueblo que supo resistir y aportar a la causa libertaria.


Al norte, Lagos de Moreno fue un semillero de insurgentes. Sus habitantes organizaron guerrillas que mantuvieron viva la resistencia. La valentía de los laguenses le ganó un lugar en la memoria insurgente, con historias de sacrificio y lealtad.


En Los Altos, Tepatitlán aportó combatientes y recursos. La región alteña se distinguió por su fervor y entrega al movimiento, defendiendo ideales de libertad en cada trinchera improvisada.

En Zacoalco de Torres y Zapotlán el Grande (hoy Ciudad Guzmán) también se libraron combates importantes que reflejan el coraje de los insurgentes. Estos pueblos guardan orgullo en sus plazas y monumentos, recordando a los caídos por la libertad.

Otros municipios como Etzatlán y Ahualulco de Mercado sirvieron como puntos de paso y abastecimiento en las rutas insurgentes. Su ubicación estratégica fue clave para mover tropas y mantener la comunicación entre regiones.


Hoy, cada 16 de septiembre, recordar estos lugares es reconocer que la Independencia también se libró en suelo jalisciense. Desde Guadalajara hasta Tlaquepaque, pasando por Los Altos y la región Valles, Jalisco aportó historia, sangre y esperanza a la libertad de México.

 
 
 

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