¿Puede un aroma convertirse en una obra de arte?

Cuando pensamos en una exposición, probablemente imaginamos pinturas, fotografías, esculturas o instalaciones. Pero ¿qué pasa cuando la obra no se puede mirar y, en cambio, se tiene que oler?
Eso es justamente lo que propone Archivo Olfativo de la Memoria Ancestral Mexicana, una experiencia de arte olfativo que llegará a Guadalajara para explorar la relación entre los aromas, la memoria y la identidad.
La propuesta parte de una idea sencilla pero poderosa: un olor puede llevarnos a un lugar, a una persona o a un momento que creíamos olvidado.
Cuando el perfume sustituye a la materia
La exposición está integrada por siete piezas olfativas: Aire, Agua, Tierra, Fuego, Sol, Luna y Agave.
En lugar de contemplar una obra desde la distancia, el visitante se acerca a ella a través del olfato. Cada pieza plantea una experiencia diferente y deja que cada persona construya sus propias asociaciones a partir de los aromas.
Y ahí está lo interesante: una pintura puede mostrarte una escena, pero un aroma puede hacer que tu propia memoria complete la obra.
Quizá un olor te recuerde la casa de tus abuelos. Otro, una planta, una celebración, una cocina o un paisaje. No todos vamos a percibir lo mismo, porque tampoco tenemos las mismas historias.
El olfato también puede ser lenguaje artístico
Durante mucho tiempo, las artes visuales y la música han ocupado buena parte de los espacios de exhibición. El arte olfativo, en cambio, propone trabajar con un sentido que solemos utilizar de manera cotidiana y del que pocas veces somos conscientes.
El olfato tiene una relación particularmente estrecha con la memoria. Un aroma puede desencadenar recuerdos y asociaciones sin que necesariamente tengamos que explicarlos racionalmente.
Por eso, en una experiencia como esta, el espectador no solamente observa una obra: participa en ella.
Cada visitante puede interpretar los aromas desde su propia historia y construir un recorrido completamente distinto al de la persona que está a su lado.
Una memoria que también huele
El nombre de la exposición habla de memoria ancestral mexicana, y las siete piezas proponen precisamente acercarse a elementos que forman parte del imaginario y del territorio: la tierra, los elementos naturales, el ciclo del día y la noche y, especialmente, el agave, una planta profundamente ligada a la historia y cultura de México.
La propuesta de HOLYMARY · Experiencias Olfativas busca abrir una conversación sobre las posibilidades del aroma como materia creativa y como una forma distinta de acercarnos al patrimonio y a nuestras propias memorias.
Y quizá esa sea la parte más interesante: no existe una respuesta correcta sobre qué debería hacerte sentir cada aroma.
La obra termina de construirse en el momento en que la hueles.
Para visitarla
📍 Galería Alcalde — Alcalde 643, Centro, Guadalajara
📅 Sábado 26 de septiembre
🕕 6:00 a 7:00 p.m.
🎟️ Entrada libre
🌿 Exposición: Archivo Olfativo de la Memoria Ancestral Mexicana
👃 Siete piezas: Aire, Agua, Tierra, Fuego, Sol, Luna y Agave
Así que esta vez no vayas solamente a mirar una exposición.
Ve a descubrir qué recuerdo tiene guardado tu nariz.




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