Rita Guerrero: la voz tapatía que convirtió el rock en un acto de libertad

Hay voces que acompañan una época y otras que terminan convirtiéndose en parte de la identidad de toda una generación. La de Rita Guerrero fue de esas. Tapatía de nacimiento, actriz, cantante y artista inquieta, dejó una huella profunda en el rock mexicano con una voz que nunca quiso quedarse dentro de un solo género.
Rita Marcela Guerrero Huerta nació el 22 de mayo de 1964 en Guadalajara, la menor de una familia de once hermanos. Su acercamiento con la música comenzó desde niña: a los 10 años ingresó al Taller Infantil de Música del entonces Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Guadalajara y posteriormente estudió piano en la Escuela de Música de esta misma institución.
Pero Rita no se conformó con una sola disciplina. En los años ochenta se trasladó a la Ciudad de México para estudiar actuación en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM. El teatro sería precisamente el camino que terminaría cruzándose con la música y con los artistas con quienes formaría Santa Sabina, agrupación que comenzó a tomar forma hacia finales de esa década.
Con Rita al frente, Santa Sabina se convirtió en una de las agrupaciones más singulares del rock mexicano. Su propuesta transitaba por el rock, el jazz, sonidos experimentales y atmósferas oscuras, mientras la presencia escénica de Guerrero le daba una personalidad inconfundible. La banda grabó discos como Santa Sabina, Símbolos, Babel, Mar adentro en la sangre y Espiral, además de producciones en vivo y su recordado MTV Unplugged.
Y si algo distinguió a Rita fue que tampoco dejó que el rock fuera su único lenguaje. Paralelamente participó en proyectos dedicados a la música barroca, sefardí y virreinal, entre ellos Ensamble Galileo. También desarrolló una carrera como actriz, conductora y maestra, demostrando que para ella la creación artística podía habitar distintos escenarios.
Rita Guerrero murió el 11 de marzo de 2011, a los 46 años. Sin embargo, su historia continuó encontrando nuevas formas de ser contada. En 2018, el documental Rita, dirigido por Arturo Díaz Santana, llegó al Festival Internacional de Cine de Guadalajara y recuperó, a través de testimonios de familiares, amigos y compañeros, distintas etapas de su vida artística y personal.
A más de una década de su partida, la voz de Rita Guerrero permanece en las canciones de Santa Sabina, en los escenarios que recorrió y en quienes encontraron en ella una manera distinta de entender el arte.
Porque Guadalajara también ha dado mujeres que rompieron moldes, cruzaron fronteras y demostraron que una voz puede ser mucho más que una voz: puede convertirse en memoria, identidad y libertad.




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